Se acerca el verano y queremos estar estupendos para la nueva estación. Después del fútbol y la política, hay un tema que está siempre en boca de todos: la nutrición.

Aparecen y desaparecen dietas milagrosas, productos farmacéuticos que prometen obrar un milagro mientras dormimos y casi cada día surgen nuevos alimentos “malditos” y otros fabulosos para conseguir el cuerpo de nuestros sueños.

La realidad es diferente: no hay milagros. Si quieres perder peso sólo hay un camino: que la energía que aportan los nutrientes que ingerimos sea inferior a la que gastamos.

​En realidad, tener un cuerpo fantástico no es un objetivo en si mismo; nuestro cuerpo es un resultado, es un reflejo de nuestra forma de vida y de nuestros hábitos.

Una forma muy efectiva de perder peso cuando el sobrepeso no es excesivo y, por supuesto, no tenemos un problema endocrinólogo, es simplemente comer la mitad, beber agua, olvidarnos de los refrescos azucarados( aunque sean light) y, por supuesto, controlar los picos de insulina. Una dieta sencilla y variada que nos permita no obsesionarnos contando calorías.

Además, es importante que intentemos  mantener el nivel de azúcar constante en sangre para evitar los bajones de glucosa y los consiguientes atracones. Cuando ingerimos un alimento rico en azúcar, tenemos un pico de insulina. la cual tan rápido como sube, baja bruscamente y  se produce una sensación de decaimiento y bajón, lo que nos lleva a comer lo primero que encontramos. Si mantenemos el nivel de azúcar en sangre constante, no tendremos estos picos de insulina y la sensación de bajón y de hambre será mucho menor. Por esta razón es recomendable realizar cinco comidas al día. Si a media mañana y para merendar comemos una fruta, por ejemplo, no llegaremos con tanto hambre a las comidas y nos será mucho más fácil controlar lo que comemos.

Por desgracia, es muy frecuente estar “enganchados” al azúcar. Según la Organización Mundial de la Salud, 347 millones de personas, o el 4,96 % de la población, tiene diabetes y la mayoría de nosotros somos “adictos” al azúcar.

El azúcar se encuentra escondido en una gran parte de los alimentos que ingerimos. Los altos niveles de azúcar  pueden ocultarse en algunos alimentos inesperados, sobre todo en algunos vendidos como alimentos “saludables”.

Es importante conocer que alimentos contienen gran cantidad de azúcar y debemos evitar, tanto si queremos adelgazar como por salud:

1- El pan blanco. El pan blanco es un alimento no saludable por dos razones: contiene gluten y la gran mayoría está elaborado con trigo refinado. El gluten es un grupo de proteínas con efectos nocivos en un gran número de personas. Pero más allá de su contenido en gluten, el pan blanco es un alimento poco saludable porque suele estar fabricado con harina de trigo refinado. El trigo pasa por un procesamiento durante el cual se retiran las partes nutritivas del grano, es decir, el germen y el salvado, y se convierte en un alimento con “calorías vacías”, repleto de carbohidratos refinados.

Los carbohidratos refinados causan picos de glucosa, aumentan los antojos y están asociados a un aumento de peso y enfermedades como la diabetes.

Por todos estos motivos, el pan blanco no es la mejor opción para acompañar tus platos.

2-La leche y productos lácteos. Debido a los altos niveles de grasas saturadas en la mayoría de los productos lácteos y los componentes químicos de su producción, constituyen un alimento a evitar. Según las últimas investigaciones de la  Universidad de Harvard, se recomienda la ausencia total de productos lácteos, debido a que según los científicos un alto consumo de estos alimentos aumenta significativamente los riesgos de padecer cáncer de próstata y cáncer de ovario. Expertos de esta universidad recomiendan sustituirlos tanto por agua, como por una dieta rica en vegetales que aporten las cantidades requeridas de calcio y hierro.

3-Las barritas energéticas. Muchas no son más que golosinas azucaradas o barras de caramelo con un poco de proteína agregada y no aportan vitaminas ni tampoco minerales.

4-Todo lo que termine en osa, la mayoría de los edulcorantes que terminan en “-osa”, como fructosa, lactosa, dextrosa, equivalen a azúcar,

5-Salsas en general ( incluida la salsa de tomate) y aderezos( la mayoría han añadido azúcar, o ingredientes muy procesados con aditivos y conservantes).

6- Cereales y avena. Es casi imposible encontrar un cereal o avena con sabor, que sea baja en hidratos de carbono y que contenga poco azúcar.

6- Las patatas, dulces, chocolates y demás alimentos ricos en grasas y azúcares.

7-Refrescos azucarados, vinos, cervezas,…El alcohol se transforma en azúcar al ingerirlo.

Entonces, te preguntarás, ¿qué debo comer? Según el nuevo orden propuesto para el plato saludable, casi la mitad del mismo debe contener verduras y frutas, una cuarta parte es para granos enteros, y la otra cuarta sería para proteínas saludables.

Otro  consejo muy sencillo es priorizar los alimentos crudos y no procesados, como frutos secos, verduras, frutas,…Cuanto más alto sea el porcentaje de estos productos en tu dieta más sana será tu alimentación.

Y recuerda, por mucha publicidad y alimentos procesados atractivos que haya en el supermercado o al alcance de tu mano, sólo tú eres responsable de elegir lo que comes. Si te cuidas por dentro, lo resultados se verán por fuera.