Todos los triunfadores tienen unos rasgos de personalidad coincidentes. Leer con atención los principales rasgos de su personalidad y analizar nuestras áreas de mejora es un primer paso para alcanzar el éxito.

1-Alta preparación y capacitación. Sin duda, estar altamente cualificados en aquello a lo que nos queremos dedicar  nos da la autoestima y seguridad que necesitamos para avanzar con paso firme en nuestro camino.

2-Optimismo y actitud positiva. Es necesario empezar cada día con una actitud vital, positiva y a la vez realista de nuestro entorno y de nosotros mismos. Energía, vitalidad y sentido del humor son ingredientes imprescindibles en el camino hacia la cumbre.

3-Innovación. Sólo hay dos tipos de nuevos negocios: los diferentes y los que cerrarán. Asegúrate siempre de marcar la diferencia, que aportas tú o tu negocio.

4-Empatía, comunicación inteligente y capacidad de escucha. La vida te devuelve siempre un feed-back de tus acciones. Escúchalo y multiplica tus aprendizajes de manera exponencial.

5-Ética y valores sólidos. Tener claros tus valores es lo que te va a ayudar a concretar tus objetivos. Si buscas la felicidad en última estancia, sé siempre fiel a ti mismo.

6-Metas claras y bien definidas. Siempre hay que tener claros los objetivos y corregir las pequeñas desviaciones en las que podemos incurrir. Las metas en si mismas son una fuente de motivación y aportan dirección a nuestras acciones. Utiliza la visualización para avanzar hacia ellas.

7-Trabajo, trabajo y más trabajo. Detrás de un atleta siempre hay un corredor de fondo. Persevera, trabaja duro y vencerás.  No olvides que el esfuerzo siempre tiene su recompensa. Moldea tu carácter hasta convertirte en tu mejor aliado.

8-Resilencia y fortaleza mental.. La resilencia es la capacidad para reinventarnos y aprender ante las adversidades y las crisis. No existen fracasos, sólo aprendizajes. Detrás de cada resultado hay una lección, Sé flexible como un junco, el cual se dobla pero siempre sigue en pie.

9-Tenacidad inteligente. Perseverancia e inteligencia deben unirse. Cambiar de rumbo y rectificar cuando sea necesario es una manera idónea de construir la vida que deseas.

10-Sana ambición y deseo de crecer y evolucionar. Sólo envejecemos cuando dejamos de aprender y de crecer.