Una pregunta que me asalta desde hace mucho tiempo es porque las mujeres somos tan sacrificadas y entregadas. Tanto que olvidamos nuestras propias necesidades y cuidados para priorizar los de los demás y nuestra autoestima acaba viéndose afectada.

 

Además da igual que los tiempos cambien: nosotras seguimos igual. La incorporación de la mujer al mundo laboral y los cambios sociales no han movido ni un ápice nuestra capacidad de entrega.

 

Así terminamos estresadas, agotadas y sin tiempo para nosotras.

 

La educación y sociedad en la que hemos sido criadas son sin duda una de las causas, pero hay una razón más profunda que podría explicar esta capacidad de olvidarnos de nosotras mismas en pro de las necesidades de los demás y es la maternidad.

 

 

Cuando tenemos un bebé la mujer debe de postergar sus propias necesidades para que el niño pueda sobrevivir. Durante un tiempo, se olvidará de comer, de dormir y de si misma para cuidar a ese encantador tirano que sin sus cuidados moriría. Lo amamanta, lo arrulla, lo duerme, lo limpia, lo cuida y lo besa con una entrega incondicional. Y así debe ser para la supervivencia de la especie.

Lo malo es que aunque el niño crece y y con el tiempo deja de necesitarla, la mujer sigue conservando intacta esta capacidad desmesurada de entrega que la perjudica. Está en nuestro ADN.

 

Estamos tan poco acostumbradas a escuchar nuestros propios deseos, a cuidarnos y a satisfacernos a nosotras mismas que cuando nos damos cuenta de lo poco y de lo mal que nos cuidamos no sabemos hacerlo.

¡Así que toma nota de estas claves que, sin duda, te ayudarán a aumentar la autoestima!

 

1- Basa tu autoestima en tus cualidades internas. 

Está demostrado que las personas con una buena valoración de sí mismas, resisten mejor los reveses de la vida. Vivimos en una sociedad en la que solemos valorarnos por hechos externos a nosotros: nuestro trabajo, nuestra pareja, la casa en la que vivimos, el bolso que llevamos, nuestra ropa,…pero las cualidades que realmente merecen la pena se encuentran en nuestro interior.

Una persona es valiosa por sus virtudes, y esas virtudes nadie se las puede quitar.

Un buen ejercicio para fortalecer la autoestima es escribir cada noche una lista con cinco pequeñas acciones que hayan sucedido a lo largo del día y de las que nos sintamos orgullosas. No tienen porque ser cosas muy grandes, sino esos detalles que hacen a una persona valiosa. Por ejemplo: ayudar con las bolsas a una anciana, echar una mano en la oficina al nuevo becario, escuchar a ese amigo que está atravesando un mal momento,…

 

2- Mantén el centro de control en ti misma.

Si la felicidad la sentimos en nuestro interior, ¿por qué buscarla fuera? Trabajar tu interior te ayudará a parar y reflexionar.

Para conseguirlo, puedes ayudarte de técnicas traídas de Oriente que han demostrado tener importantes beneficios para la salud, como el Mindfulness. El Mindfulness, por ejemplo, nos ayuda a parar y a sentirnos bien con nosotros mismos.

Está científicamente demostrado que las personas que ponen Atención Plena en las actividades cotidianas son más felices y se angustian menos.

Puedes empezar por practicar cada día durante 20 minutos ejercicios de atención a la respiración. Ponte cómodo, relájate y realiza una respiración abdominal, más profunda y pausada de lo habitual. Así aprenderás a generar en tu interior estados de paz y sosiego.

 

3- Rodéate de gente positiva, inteligente y enriquecedora.

Está demostrado que a lo largo del día sólo hablamos con una cierta profundidad con 4 o 5 personas como mucho. Ellas son las que van a influenciar nuestro estado de ánimo y nuestros pensamientos, ya que los estados emocionales se contagian. Sé un poco egoísta y mantén alejados a criticones, entrometidos e indiscretos.

 

4- Escribe un diario emocional.

Te ayudará a ordenar tus pensamientos, desahogarte y reflexionar. Además, servirá para tomar conciencia de lo que ha pasado y evitarás repetir los mismos errores una y otra vez.

 

 

 

5- Controla la impulsividad.

La impulsividad surge como huida al malestar. Para controlarla lo más eficaz es pensar a medio y largo plazo. Si te encuentras nervioso o angustiado, no debes tomar decisiones importantes. Es mejor que te concedas un tiempo para reflexionar y simplemente no hagas nada. Pospón la decisión hasta que estés más tranquila y si alguien te presiona para que decidas di: “Ahora mismo no te puedo responder. Déjame que lo piense”.

 

6- Realiza actividades gratificantes y dedica un tiempo para ti.

Probablemente que tengas demasiadas tareas y actividades en tu día a día y encima quieras hacerlas todas bien :-).  Lo más inteligente es asumir que somos limitados, ya que el perfeccionismo y la hiperexigencia sólo conseguirán que acabes sobrepasada y triste.

Para poder asumir las responsabilidades es vital que encuentres momentos de ocio para ti. Si no sabes muy bien que es lo que más te apetece hacer, piensa en que hacías cuando eras pequeño. ¿Te gustaba patinar? ¿Montar en bici? ¿Pintar? Seguramente si retomas esas actividades te volverán a entusiasmar como lo hacían antes.

 

Si estás en un momento de tu vida en el que quieres priorizarte y no sabes hacerlo, se consciente que es un nuevo aprendizaje para ti y que requiere práctica y entrenamiento.

 

No será fácil, pero descubrirte y aprender a amarte a ti misma sin duda es un bonito camino de crecimiento personal.

 

Te propongo realizar conmigo 6 Sesiones de Coaching específicas para Mujeres que desean aumentar su autoestima y aprender a quererse y a cuidarse.

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