Seguramente habrás oído hablar del Coaching; pero ¿sabes realmente lo que es? Y lo que es más importante, ¿crees que tu lo necesitas?

Según el diccionario, una necesidad es aquello que resulta indispensable para vivir en un estado de salud plena. Las necesidades se diferencian de los deseos en que el hecho de no satisfacerlas produce unos resultados negativos evidentes, como puede ser una disfunción, depresión o incluso la muerte del individuo.

Sabemos que nuestras necesidades van cambiando a medida que evolucionamos. Según la famosa pirámide de Maslow, un famoso psicólogo estadounidense humanista, nuestras acciones están motivadas para cubrir ciertas necesidades. Es decir, que existe una jerarquía de las necesidades humanas, y defiende que conforme se satisfacen las necesidades más básicas, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados. Evidentemente, si estás preocupado por encontrar comida o un lugar donde dormir, no puedes estar preocupado con auto-realizarte. Pero una vez que accedes a los niveles más altos de la pirámide, un Coach es un gran aliado para ayudarte a alcanzar tus objetivos. Esto es así, porque un Coach te ayuda a poner foco en lo que SI QUIERES y en realizar las acciones y cambios necesarios para conseguirlo.

Vivimos postergando, poniéndonos excusas a nosotros mismos, justificándonos constantemente,…para romper este ciclo negativo es importante tener la mirada y la ayuda de una persona que, desde fuera, de manera no directiva y respetando siempre la personalidad del cliente, te acompañe en el camino.

Con frecuencia mis amigos y conocido me preguntan de que soy Coach y cuando les nombro varias disciplinas( Coaching Nutricional, Ejecutivo, Deportivo,…) parecen desconcertados.
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Y es que el Coaching es una metodología, una forma de trabajar en pro de un objetivo. Una de las herramientas más potentes del Coaching es el Modelo GROW: Goal( objetivo), Reality( Realidad), Options( opciones) y Will( plan de acción).

Lo primero que hará un Coach es ayudarte a definir tu objetivo con claridad. Saber que es exactamente lo que quieres ya es un gran paso. Todos los objetivos deben pasar el filtro SMART:

1- S de específico (specific en inglés).

Tus objetivos deben ser lo más específicos y detallados que puedas. Tu cerebro debe entender, sin ningún tipo de ambigüedad, que es lo que quieres conseguir. Si dices que quieres comer más sano, tu cerebro no lo entiende. ¿Qué es comer más sano? ¿No comer chuches, helados, bollería industrial? Nos perdemos y no hacemos nada. Es mucho mejor decir: a partir  de ahora quiero comer 3 piezas de fruta al día y no beber refrescos, sólo agua., por ejemplo. Trata de ser lo mas preciso posible cuando formules tu objetivo.

2- M de medible( measurable en inglés)

Todo objetivo debe ser perfectamente medible. Deberás marcarte los parámetros necesarios para saber que estás yendo por el buen camino.

3- A de alcanzable( achievable)

Antes de acometer el objetivo deberás buscar evidencias que ten hagan pensar que es totalmente alcanzable.

4- R de realista.

Que sea alcanzable es una cosa y otra cosa bien distinta es que sea realista. Por ejemplo, te puedes proponer ser astronauta. ¿Es alcanzable? Si, pero ¿es realista? Quizá si tienes una familia que atender, trabajas 8 horas diarias muy realista no es.

5- T de temporizado( time bound). El objetivo debe de estar bien definido en el tiempo. Si no establecemos un límite de tiempo nuestras tareas y proyectos pueden prolongarse indefinidamente. Posponemos para no realizar una tarea y sólo nos sirve para engañarnos a nosotros mismos. Por ejemplo, cuando te dices a ti mismo que empiezas la dieta el lunes, te estás dando permiso para ponerte morado el fin de semana, ¿de verdad crees que así lo vas a conseguir?

Podemos estar una sesión entera para determinar el objetivo del proceso de Coaching y lo hacemos para asegurarnos de que cuando esa persona alcance la meta que se ha propuesto le reporte la satisfacción y el beneficio que había pensado y no sé de cuenta de que en el fondo eso no es lo que quería y se sienta frustrado o decepcionado.

Para descubrirlo el Coach siempre pregunta PARA QUÉ y no porque. No estamos acostumbrados a pensar los para qué y al principio siempre nos vamos a los porqués. La diferencia es esencial: el para qué te conecta con el fin último, con lo que realmente deseas conseguir. Por ejemplo, si una persona quiere montar un negocio y le preguntas para qué te dirá lo primero que es para ganar dinero. Pero el fin último de este negocio está conectado con una necesidad primaria mucho más importante; como por ejemplo la seguridad. El porqué son las razones. Puede contestar que quiere montar un negocio porque tiene tiempo, dinero o le gustan los coches, por poner un ejemplo.

Además, un coach te ayudará a saber que pasos tienes que ir dando semanal o quincenalmente para alcanzar tu objetivo. El problema que tenemos cuando los objetivos son muy ambiciosos y a medio-largo plazo es que nos perdemos y no sabemos cómo empezar. Es importante ir realizando acciones diarias para avanzar y no sumirnos en las lamentaciones que no nos ayudan en nada.

Por otra parte, un Coach te ayudará a pensar en positivo. El cerebro no entiende el no. Si te dicen que no pienses en un oso polar blanco, seguro que no puedes hacerlo. Centrarte en lo que SI QUIRES y visualizarlo es un primer paso para estar en el camino.

En resumen, un Coach es una persona que se pone en los zapatos de su cliente, le ayuda a pasar a la acción y realizar los cambios necesarios para vivir la vida deseada.

Y tu, ¿A qué estás esperando para pasar a la acción?

 

Será un placer acompañarte en el camino

Consultas en:
silquilez@gmailcom

620 87 81 21

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